Las rosas, delicadeza, fragilidad, sensibilidad... y espinas.
Y como las rosas todos tenemos dos caras, dos partes. Quizás las rosas son un ejemplo más de que todo lo bueno tiene algo malo, otra parte, ese algo que hace que nos planteemos si todo es tan maravilloso como lo vemos y así pararnos un segundo a pensar. Porque lo que a veces vemos como una hermosa rosa de finales de verano es en realidad solo el tallo sin esos pétalos rodeandolo y su olor recuerda más a un palo seco, que a lo que fue en antaño.
Pero por esto no tenemos que dejar de perseguir nuestros sueños, simplemente mirar las cosas y no dejarnos llevar por lo que nos ofrezcan a primera vista, porque esta vida está llena de sueños y esperanzas con letra pequeña. Pero no te detengas demasiado a pensar las cosas para que estas oportunidades no desaparezcan para que cuando llegue la adecuada puedas agarrate a ella con seguridad, aférrate y no permitas que nada ni nadie haga que abandones. Porque es tu vida, tus sueño, tus oportunidades..
Vamos a comernos la vida, el mundo..
Muchísimos besos, como decimos aquí:
" Un feixe de bicos".
Miriam.